La Alcaldía sandinista de Chinandega tomó posesión del teatro y museo precolombino de la Fundación Chinandega 2001, luego de que el Ministerio del Interior (MINT) canceló su personalidad jurídica el 29 de enero de 2025.
La alcaldesa Aura Lila Padilla tomó la medida, atribuyéndola al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Los recintos, ubicados en el Complejo Betania, fueron renombrados y ahora exhiben banderas del FSLN. Aún no hay información sobre el futuro de otros espacios educativos y sociales que funcionaban en el mismo sitio.
El Teatro Rodrigo Callejas fue rebautizado como “Centro Teatro Municipal Jorge Paladino”. Mientras, el Museo Chorotega Nicarao “Enrique Berio Mántica” fue renombrado como “Museo Acateyte”. La dictadura solamente instaló los nuevos rótulos y banderas rojinegras del FSLN.
En noviembre de 2025, la Fundación Chinandega 2001 cumpliría 30 años de existir en este departamento, décadas en las que fue pionera en el desarrollo de proyectos sociales, médicos, educativos y culturales en occidente. Estos se desarrollaron en el complejo “Betania”, creado por el exsacerdote Marcos Dessi.
Entre los proyectos más destacados está el Hospital San Martín de Porres, que desde mayo de 2020 pasó bajo la administración de Asistencia Médica de Occidente (AMOCSA), según informó la Fundación. El inmueble le fue rentado temporalmente a esta empresa médica privada.
La Fundación también tuvo dos centros de salud: Amigos por Cristo y otro llamado Fe y Alegría, este último cerró en 2016 por falta de fondos. También fue pionera en abrir una clínica de hemodiálisis en este departamento donde la población es altamente afectada por esta enfermedad.
A nivel educativo, la Fundación tenía el Centro Técnico Vocacional Rey Juan Carlos I donde los estudiantes podían aplicar a carpintería y ebanistería, metal mecánica, corte y confección, cristalización de frutas.
Así como la Escuela Aldo Dubón Callejas ubicada en el Barrio Carlos Fonseca, y la Casa Hogar Santa Lucía, que atienden a niños con discapacidad visual. A estos menores se les brindaba internado, alimentación, tutorías y clases de música.